fantasy-woman-1721663_960_720
pixabay.com

Y dicen…

Que la vieron bailar como una serpiente se exhibe y se enrosca.

Y dicen…

Que la mano en su cintura causó una chispa que la hizo brillar.

Y dicen…

Que el abrazo de él al bailar cerraba sus ojos y la hacía dejarse al son.

Y dicen…

Que hubo miradas clavadas en ellos, porque esa era su sintonía.

 

Lo que no dicen,

Es que a él también le gustaba ese movimiento reptiliano.

Lo que no dicen,

Es que él disfrutaba del tacto de su mano en su espalda.

Lo que no dicen,

Es que él la abrazaba bailando porque le gustaba sentirla.

Lo que no dicen,

Es que él disfrutaba bailando con ella y viéndola bailar.

 

Porque los celos y habladurías callan verdades y hablan mentiras.

 

Daba igual. Era su momento y ella estaba al mando.

2 comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.