¿Dónde estás, misericordia, que a todos te presentas sin discriminación? ¿Dónde estás, perdón, que a todos te presentas sin distinción?

El cojo, anda.

El ciego, ve.

El leproso, sana.

El tullido, se recupera.

El enfermo, cura.

El muerto, resucita.

Y el arrepentido… ¿qué pasa con el arrepentido? ¿Para él no hay misericordia ni perdón según de qué material esté hecho su anillo? ¿Pero qué clase de predicación es esta? Se supone que esta familia deber ser más grande cada vez, y sin embargo, en vez de abrir los brazos y hacer las cosas sencillas y fáciles, cerráis puertas y más puertas cada vez. No obstante, quizá en algún sitio se pueda dar con alguien más razonable… Ah, ¿es que tampoco se aplica la misma doctrina de igual manera en todos los sitios? Según te toque; qué injusticia, ¿no?. Pero, ¿no estábamos hablando de amor, justicia y paz? Pues ninguna de las tres veo.

Fe. Esperanza. No sé si también las romperán.

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