¿Y si me pongo “pa” ti?

Y si me pongo “pa” ti, ¿qué harás?

¿Me quitarás la blusa?

¿Me dejarás confusa?

¿O pensarás: “rehusa”?

Y si me pongo “pa” ti, ¿qué harás?

Yo no puedo hacer nada,

haz sonar una escala

y vamos a ver qué pasa.

Y si me pongo “pa” ti, ¿qué harás?

¿dibujarás una clave

donde un instante cabe

pero de ahí no sale?

¿Y si me pongo “pa” ti?

¿Me dirás que no?

¿Me dirás que sí?

Curioso dilema este,

no sé si ponerme “pa” ti…

Su silencio de corchea

Percibió un ambiente extraño, alerta, algo raro que le hacía tener los cinco sentidos a flor del piel; era su anclaje a tierra.

De pronto un guiño; ¿sería verdad? ¿un quiero y no debo? Y no pudo resistirse al juego.

Sabía que tenía una cualidad especial, un don, un arma de destrucción masiva: su potente silencio de corchea.

Le sostenía la mirada,

con su potente silencio de corchea.

Él no se la aguantaba,

por su potente silencio de corchea.

Le ponía la mano en el hombro,

con un potente silencio de corchea.

Él estremecía su cuerpo,

por el potente silencio de corchea.

Invadía su espacio personal

a golpe de silencio de corchea,

y él reía apartando el rostro

por su ensordecedor silencio de corchea.

Un silencio de corchea que lanzaba con fuerza,

pues daba por hecho que él no se atrevería a

cruzar el abismo.

¿O sí?

Vanessísima

Soy Vanessísima, la mala malísima, la que todo lo arrasa si me maltratas.

Vanessísima, la mala malísima, por no ser lo que quisiste y tampoco redimirme.

La mala malísima, la que por la sangre de su sangre derramará la sangre del contrincante.

Tú eres la injusticia y yo soy el encanto que rezará una oración por el alma de alguien que no pasará de esta noche, aunque sea la madre del enemigo.

Soy Vanessísima, la mala malísima, la que pagó el pato del daño infligido y el tiempo perdido

¿Tan mala malísima?

Yo, el bicho, ya ves que no me arrepiento de lo dicho, de poner las cosas en su sitio.

Puedo oíros, “¡bah! qué sabrá esa!” y me pensáis ignorante…

Pero no sabéis que la malísima ya va dos pasos por delante.

Pisadme si os hace feliz. Pero cuando me levante más vale que corráis.

Porque por mi sangre, reduzco el mundo a cenizas si hace falta…

Me confundes

corazón_vms

Me confundes. ¿Qué dices? ¿Cómo te atreves? No te lo tolero. ¿Qué hago yo aquí entonces? ¿Por qué rompiste aquello?

Me confundes. ¿Qué buscas? Cambios a mejor, ¿no? Ah, ¿no? ¿Entonces para qué cambiar? ¿Si cambiaste para qué seguir? ¿Si seguiste por qué no acabar?

Me confundes. ¿Qué me cuentas? ¿Nada? Conmigo no se puede hablar. Ni yo expresar lo que siento. ¿Qué? Que me ha hecho daño. Y vuelvo a empezar.

Me confundes. ¿Qué dices? ¿Cómo te atreves? No te lo tolero. Etcétera. Etcétera. Etcétera.

Me confundes. Me duele el corazón. Me puede el desconcierto. Espera, tranquila. Calma. Karma. Dardos envenenados. Yo también tengo. No callaré, te serán devueltos.

Si me confundes…