Página 2 de 34

Ver «Mi luna y mi sol» en YouTube

Anuncios

Me rindo

Me rindo. Quisiera tener tus alas para batirme en el aire y de un sólo golpe de viento derribar todo aquello que se interpone en mi camino.

Me rindo. Quisiera tener tus ojos para, con su brillo fulgurante, cegar a todo aquel que ose cruzar su mirada con la mía.

Me rindo. Quisiera tener tus manos para, con un soplido, crear entre ellas un torbellino de polvo dorado que materialice mis deseos.

Me rindo. Quisiera tener tu cetro para, haciéndolo sonar contra el suelo, crear relámpagos y nubes de tormenta que ahuyenten mis miedos.

Me rindo. Quisiera tener tus ropas para enaltecer mi figura y así, magnificar mi presencia para que todos inclinen la cabeza a mi paso.

Me rindo. Pero sólo hasta que vuelva a levantarme…

Escritoras casareñas

Tengo el placer de haber sido invitada al primer encuentro de escritoras casareñas que se celebrará el próximo viernes 18 de octubre. La tarde promete estar muy entretenida, así que, os recomiendo a todos los que os podáis acercar a este singular pueblo, que no os perdáis este evento, del cual, espero y deseo que nazcan muchos más. Enhorabuena por la iniciativa.

Yo estaré allí con «El páramo», «49 crónicas de un bipolar» y mi última novela: «El gen del diablo».

¡Nos vemos!

La santera (canción)

pixabay.com

Me dicen la santera

la bruja, la hechicera

y al verme se cruzan de acera.

Yo no tengo escoba

ni lechuza en mi alcoba

ni caldero de sopa boba.

La gente murmura

y la gente no sabe

que yo para ti

no utilizo amarres,

ni sangre de gallo

ni plumas de ave

que sólo me basta

con verte y mirarte.

Me dicen la santera

la bruja, la hechicera

y al verme se cruzan de acera.

Yo no tengo escoba

ni lechuza en mi alcoba

ni caldero de sopa boba.

Ni brebajes raros

ni rones de caña,

cola de ratón

o patas de araña,

ni puros habanos

sólo con mi maña

hago que mi amor

llegue a tus entrañas.

Me dicen la santera

la bruja, la hechicera

y al verme se cruzan de acera.

Yo no tengo escoba

ni lechuza en mi alcoba

ni caldero de sopa boba.

Mis velitas son

para protegerte,

mis rezos diarios

para guarecerte,

las cruces e incienso

para defenderte,

y mi corazón

para en él acogerte.

Me dicen la santera

la bruja, la hechicera

y al verme se cruzan de acera.

Yo no tengo escoba

ni lechuza en mi alcoba

ni caldero de sopa boba.

Y si la gente murmura

que murmure,

no me importa qué digan

mientras lo nuestro dure.







La duda (canción)

pixabay.com

Dicen que donde hubo brasas

siempre quedan ascuas

y yo quiero saber si es verdad.

Si aquello pasado

que dices olvidado

ha sido sepultado por la eternidad.

La tierra era buena

el trigo crecía

y de pronto un día

todo se quebró.

La diosa de ébano

mandó un terremoto

de ardor y alboroto

y el suelo se abrió.

Dicen que donde hubo brasas

siempre quedan ascuas

y yo quiero saber si es verdad.

Si aquello pasado

que dices olvidado

ha sido sepultado por la eternidad.

Te hundiste en sus grietas

huyendo del frío

buscando el estío

y el calor de hogar.

Y sin darte cuenta

el tiempo pasaba

y las olas cantaban

a la orilla del mar.

Dicen que donde hubo brasas

siempre quedan ascuas

y yo quiero saber si es verdad.

Si aquello pasado

que dices olvidado

ha sido sepultado por la eternidad.

Y ahora me dices

que aquello es pasado

que lo has olvidado

que es sólo amistad.

Y yo me pregunto

¿por qué me lo cuentas

si no le das vueltas

y no hay más que hablar?

Dicen que donde hubo brasas

siempre quedan ascuas

y yo quiero saber si es verdad.

Si aquello pasado

que dices olvidado

ha sido sepultado por la eternidad.

La tierra se abrió, la tierra se abrió,

la diosa de ébano el temblor mandó.