Página 25 de 29

Un siete de abril

paloma

Allí estaba ella, postrada en una fría cama de hospital tras una lucha la cual en los dos últimos meses había cobrado una violencia extrema. Sus fuerzas se habían doblegado ya sin ninguna opción. A pesar de sus tan solo 45 años, el cáncer de pulmón había sido implacable con ella. Ya no volvería a recobrar la consciencia. Ya no volvería a abrir sus ojos. Ya no volvería a emitir palabra alguna. Nunca.

Su hija y su hijo mayor al verla pensaban, bajo un sentimiento de culpa y barbaridad, que sería mejor si todo acabase, si dejase de sufrir, si por fin…muriese. ¿Pero cómo puede un hijo pensar así? Eso sería horrible… ¿o no?.

Su hijo más joven no sabía muy bien cómo encajar todo aquello. Recién estrenada su mayoría de edad la situación le resultaba muy confusa.

Su marido sin embargo apenas se movió de allí durante esos dos meses. Una o dos veces quizá, para pasar por casa y a condición de que ella se quedase acompañada. El resto del tiempo lo pasaba allí, en el hospital, sentado junto a ella, en silencio. No se sabía cuándo podría sobrevenir el desenlace. Así un día tras otro hasta que llegó un siete de abril, cumpleaños de aquel hombre que no se movía del lado de su esposa bajo ningún concepto. Aquel día decidió irse un rato a descansar. Miró a su esposa ausente, le besó la frente y le susurró al oído “luego vengo”. Y salió de la habitación. Leer más → Un siete de abril

Cuando el maltrato no tenía nombre

lágrimas

Hace veintitrés años había cosas que no tenían nombre. Y no las podías contar porque no sabías cómo llamarlas, no sabías cómo decirlas. Ni a quién. La vergüenza te invadía por alguna razón que ni tú misma conocías. Pero sucumbías a ella.

No entendías por qué tú estabas en casa mientras tus amigas estaban por ahí divirtiéndose. No entendías comentarios como “esta no es la que trajiste el otro fin de semana”. No entendías por qué en una relación que se supone debería ser bonita y emocionante, se lloraba tanto. No entendías las amenazas para que no contaras a sus padres que habías sacado mejores notas que él. No entendías los forcejeos, por llamarlo de alguna manera sutil, que proviniendo de un cinturón marrón de kárate había que saberlos lidiar bien. No entendías por qué a veces sangrabas. No entendías por qué ya te habían planificado la vida entera, si no era eso lo que tú querías hacer.

La vergüenza, la maldita vergüenza de ti misma y el comentario que una vez te hizo tu abuela eran lo único que te hacían seguir malgastando la vida bajo aquella situación. Y a veces hasta pensar en quitártela. Comentario estereotipado (sonrío con acidez) de generación en generación: “el primer novio tiene que ser el único…”.

Pero lo peor de todo no era eso. Leer más → Cuando el maltrato no tenía nombre

Cuando cae tu timidez

Gracias a Diversidad Literaria y demás colaboradores por elegir este microrrelato para formar parte de la antología del 2º Concurso de Microrrelatos Eróticos DSS.

 

Labios-sensuales

“Me siento como un adolescente”- dijo él, tras un beso impetuoso que había conseguido vencer su timidez. Ella sin embargo había ido más allá; había llevado ese ímpetu a imaginar las manos de él en su trasero, entre sus piernas, sobre sus pechos… Y a calcular las ganas con las que, lo que había bajo aquel pantalón, la haría humedecerse y mojar la cara interna de sus muslos…”

http://www.diversidadliteraria.com/info-concursos/resultados-concursos/2º-concurso-dss/

 

Los relatos de Teofirán

DSC_0265Una típica mañana de compras para dos amigas. Hora del almuerzo, y entre conversaciones de diversa consideración descubro la existencia de un manuscrito llamado “Los relatos de Teofirán”

  • ¿Me dejas leerlo? – le pregunté.
  • ¿Pero quieres?- respondió incrédula.
  • ¡Pues claro, boba! – contesté yo indignada, sin comprender que le restara a aquello la importancia que se merecía.

Así fue como tuve la oportunidad de leer esta obra cuando aún no había sido mostrada al mundo. No recuerdo exactamente por qué página iba leyendo en mi libro electrónico, pero llevaba aproximadamente un tercio del total cuando ya tenía decidido lo que pensaba sobre aquello. Leer más → Los relatos de Teofirán

La historia de Mario

BELA

Creo que he descubierto un nuevo género literario. O quizá debería decir “fotoliterario”. O “literatofotográfico”. No sé muy bien qué nombre ponerle. El caso es que es un concepto nuevo que nunca antes había visto. Ni leído. Un nuevo tipo de arte quizá. Se trata de la historia de Mario.

Os diré que Mario tiene una cámara fotográfica. Pero Mario con su cámara no hace fotos; capta almas. Capta almas como nadie sabe hacerlo, a través de las miradas de sus modelos, a través de sus gestos, sus poses… Nada físico ni material, tan sólo almas.

Y Mario también tiene una pluma. Pero Mario con su pluma no escribe historias; traslada emociones. Las hace tangibles para que el resto de los mortales podamos verlas, sentirlas, tocarlas. Las emociones que en cada momento sus modelos le expresan. Nada circunscrito a lo finito de las palabras, tan sólo emociones sin barreras.

Y eso que los modelos de Mario, no saben hablar. “Inmortalizador” de almas y “materializador” de emociones. Qué trabajo más bello el de Mario. Y es que para esto, no vale cualquiera…

www.perrosgatosyretratos.com

https://www.facebook.com/perrosgatosyretratos/

Por Mario del Castillo