10 preguntas, 10 respuestas

rosa-con-espinas– ¿Quién te engendró?

– Una mirada

– ¿Quién fue tu cuna?

– Una pasión

– ¿Y tu fin?

– La nada…

– ¿Qué sabes hacer?

– Gozar

– ¿Cómo?

– Haciendo sufrir

– ¿Al hombre?

– Y a la mujer

– ¿Tu destino?

– Martirizar

– ¿Tu nombre?

– El dolor

– ¿Tu apellido?

– El placer

– ¿Quién eres, pues?

– El amor…

Litio

bipolar_1

¿Sabes? Me encanta cuando me abrazas y continuamente me besas fuerte en la mejilla.

Me encanta descansar en tu cuello mientras me cuentas alguna cosa.

Me encanta cuando me llamas “preciosa” o “princesa”. Suena tan bien…

 

¿Sabes? Me gusta cuando me escuchas. Cuando comprendes Sigue leyendo

Y me sigue gustando tu perfume

Oler

Te espero y apareces. Camisa rosa, pantalón claro, guapo a rabiar.

Con tu atracción gravitatoria. Primer impacto.

Y lo primero que detecto es algo extraño, diferente. Tu perfume.

Segundo impacto.

Diferente, la primera vez en muchos años.

Y me sigue gustando. Tercer impacto.

No te cambia, no te transforma. Sólo arropa Sigue leyendo

El ritual de Danica

SVALBARD HIELO AZUL

Svalbard

Allí estaba Sergio como cada fin de semana, en la discoteca de turno con sus amigos, apoyado con un brazo en la barra y en la mano contraria un cubata en vaso de tubo. No se caracterizaba el garito precisamente por ser glamuroso. Sus amigos a ratos salían a la pista a bailar, pero él como mucho se contoneaba un poco pegado a la barra. Desde allí, miraba detenidamente el “ganado” disponible hasta que encontraba alguna chica susceptible de conseguir. A Sergio le daba igual la que fuera; el caso era apuntarse el tanto. Si tras intentarlo con una chica el tiempo suficiente no conseguía nada, iba a por otra. Era el típico chico engreído sólo por el hecho de estar moderadamente musculoso. Cero por ciento de materia gris.

Cuando aún echaba el anzuelo sonriendo a algunas chicas desde la barra, toda su atención se vio puesta en una sola: la que acababa de cruzar la puerta. Se quedó pasmado… Tenía los ojos del color de los glaciares de las Svalbard y el pelo muy corto en platino. Sus labios, jugosos de un rojo cereza y todo su cuerpo enfundado en cuero negro. Unos tacones de vértigo complementaban su extravagante aspecto.

Todo aquel micromundo se detuvo por un instante quedándose paralizado por semejante criatura. Como si no fuera con ella la cosa, se dirigió al centro de la pista y empezó a bailar al ritmo de la música… sola… muy sensual.

Sergio lo tuvo claro: ella sería su chica aquella noche. Pobre iluso, en ese momento no tenía ni idea de cómo acabarían las cosas. Sigue leyendo

ATEMPORAL

coruña noche

Turismo Coruña

Ella permanecía sentada fuera en la terraza, contemplando el mar. Dos sillas, una mesa y un cenicero era todo lo que necesitaba en ese momento. Disfrutaba de su cigarrillo cuando él cruzó la puerta y se presentó frente a ella, tan guapo como siempre, con su traje y la sensualidad de sus movimientos.

– ¿Qué tal? ¿Puedo sentarme contigo?

– Por supuesto – contestó ella, tratando de disimular cuánto le gustaba aquel chico. Desde el primer momento en que se lo presentaron en el trabajo.

– ¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar dentro con todo el mundo?

Ella tenía varios frentes conflictivos abiertos en su vida personal en aquel momento. Con una triste sonrisa respondió: Sigue leyendo