Habladurías

  Lanzadas como un filo, sin sentido; al blanco más injusto, ¡qué disgusto!; con daño gratuito, ¡qué maldito!; tiradas como un dardo, ¡qué bastardo! Y el noble animal sangra, le duelen sus heridas, y no pierde la calma por el bien de sus crías. ¿Por qué esta hipocresía? ¿Por qué siempre contra el bueno? ¿Por [...]