Litio

bipolar_1

¿Sabes? Me encanta cuando me abrazas y continuamente me besas fuerte en la mejilla.

Me encanta descansar en tu cuello mientras me cuentas alguna cosa.

Me encanta cuando me llamas “preciosa” o “princesa”. Suena tan bien…

 

¿Sabes? Me gusta cuando me escuchas. Cuando comprendes Sigue leyendo

No estás, otras incógnitas y una sola pista

SocuéllamosIglesia de Nuestra Señora de la Asunción

No lo sé, no sé dónde estás. Al menos no estás donde deberías. No estás con tu hijo, no estás con él en aquella tumba hermosa y bella; él ha sido el último en morar aquel lugar. Y desde entonces nada. Tampoco está tu hermana, dueña además de aquella belleza en piedra, en aquel cementerio tan hermoso que duele. ¿Dónde estáis entonces? Y ¿por qué ella y tú tenéis diferente el segundo apellido? ¿Error de papeles tan antiguos quizá? ¿O es que fuisteis de distinta madre? Y si así fuera ¿por qué? Probablemente, ya nunca lo sabré. Tantas incógnitas siempre en el aire…

Te admiraba. Pensaba que parte de tu vida fue dura (hay otra parte que aún desconozco). Tuviste que enfrentar la muerte de un hijo tuyo a los pocos meses de nacer. Y la de dos más cuando ya habían pasado los 40 años de edad. Eso… Sigue leyendo

¡ESTOY AQUÍ!

EL

http://escaparateliterario.com/blogs.html

¡Gracias por dejarme formar parte de esta fantástica iniciativa!

Escaparate Literario es una iniciativa de Lector Cero para dar visibilidad a los escritores independientes. En este escaparate encontraréis varios blogs (además del mío) de reseñas, relatos, poesía y otros.

Y Lector Cero es una empresa que ofrece servicios para escritores tales como informes literarios, correcciones ortotipográficas, portadas y maquetaciones.

Así que pasen y vean, lean, difundan y compartan. Porque en un mundo sin literatura no existirían los sueños…

 

Me dueles

 

g6695K-cuchillo-sangre

Dueles. Como una hoja curva y fría haciéndote una trayectoria con un ángulo de noventa grados en las entrañas. Tal cual. Es la mejor expresión que lo define.

Y pasa el tiempo y no puedo olvidarlo. Dicen los expertos que cuando te sucede un hecho así, tardas unos dos años en sobreponerte. Pues el tiempo se ha hecho mayor y a mí me sigue doliendo igual. Me brotan las lágrimas de los ojos cuando hablo sobre ello.

Era mi pasión, mi alimento, mi dopaje, mi droga de la que nunca, nunca me desintoxicaré, jamás. Porque en aquel mundo, ser grande me hacía dar cada vez más. Sigue leyendo

Cuatro cosas que añoro cuando no estás

abrazo Una: Tus labios pegados a los míos. Dependencia en grado máximo. Sellados. Inseparables. Con ese sabor metálico extraño que tanto me gusta. Me gusta porque me recuerda la primera vez que nuestras bocas se juntaron.

Dos: Tus abrazos. Esos tan fuertes que en ocasiones no me dejan apenas respirar. Esos que no me sueltan, como la mordida de un perro de presa. Y aunque a veces me constriñen las costillas y el aire no tiene espacio para llegar a su destino, me gustan. Me gustan porque me recuerdan la primera vez que nuestros cuerpos se abrazaron.

Tres: Tu lengua… Tan suave, suave como pocas he probado, y a la temperatura perfecta. Lengua que me embelesa y me atonta, y me arrebata parte de mi control sobre todas las cosas. Pero mal que me pese no tener el control absoluto, me gusta. Me gusta porque me recuerda la primera vez que nuestras lenguas se engarzaron y formaron una joya perfecta.

Cuatro: La que más duele, la que más necesito, la que más me derrumba, la que más me alimenta, la que más me apacigua, la que me despoja de mi coraza, la que me rompe en dos, la que me desnuda por completo: Tu inmenso cariño en forma de atenciones cuando entramos en nuestro universo paralelo… Y me gusta porque no me recuerda, me hace SENTIR…