La foto enterrada y otras señales

DSC_0050

La muerte le sorprendió con cuarenta y ocho años. Su hija sólo tenía doce. Murió delante de ella, en casa, de repente. Sus coronarias no soportaron el estrés y otras cosas. Y esa fue la última imagen que ella tuvo del él: caído en el suelo del aseo mientras se ponía las deportivas y con una gota de sangre rodando por el puente de su nariz. Nadie la llevó a despedirse de él. Nadie la llevó a que pudiera recordarlo con otra imagen. Quizá pensaron que era lo mejor.

Desde esa misma noche los sueños con su padre eran constantes y casi a diario. En ellos mantenían largas conversaciones sobre diferentes cosas. Ella pensaba que sólo eran sueños pero estaba equivocada. Sigue leyendo

La muerte inmortal

Conducía su precioso Range Rover Evoque rojo por la carretera. La tarde moría con una temperatura agradable por la brisa a pesar de ser verano. Habían ido al cine y luego a tomar algo, lo habían pasado genial y sobre todo había sido un plan estupendo para lo que más amaba en este mundo: su hijo.

carretera-arboles-paralelos

Volvían a casa. El camino era agradable y una sonrisa involuntaria se dibujaba en su cara. Hasta el aire le traía un olor familiar. Miraba por el espejo retrovisor y veía todo su universo concentrado en un cristal rectangular: La cara de felicidad de su hijo y la sonrisa cegadora de su marido. Aquella imagen le producía tanto amor y tanta ternura que le dolía. No quería que nada ni nadie pudiesen romper aquello. De ninguna forma. En absoluto. Debía durar para siempre. Ella quería inmortalizar la felicidad. Pobre mente enferma… Sigue leyendo

Reseña de “LEGADO”

brujas

Hoy te dejo la reseña de “LEGADO”, un relato donde Aure González construye una historia sobre los cimientos de unos hechos reales acontecidos en la localidad donde vivo: El Casar.

Corría el año 1591 y en la Villa de El Casar tres mujeres son acusadas de secuestrar y asesinar dos bebés en acto de brujería. Juzgadas por el Tribunal de la Santa Inquisición son condenadas a auto de fe el 9 de junio del mismo año en la Plaza de Zocodover, Toledo, siendo el último al que asistiría Felipe II. Se llamaban Catalina Mateo, Olalla Sobrino y Juana Izquierdo.

Sobre estos datos documentados “Legado” nos ofrece una historia que ocurre ya en nuestros días, teniendo como protagonistas a los descendientes de aquellas tres mujeres.

Tras leerlo, ya nada es igual… Ahora cuando paso por la tahona no puedo evitar imaginar una línea descendente de generaciones y pensar “¿será…?”. O cuando paso entre la plaza y la iglesia, mirar una casa antigua y visualizar tras sus paredes un bebé durmiendo con sus padres en la cama, ajeno a lo que está por venir.

Puedes descargar el PDF gratuito en:

http://auregonzalez.wixsite.com/misitio/ebooks

 

También puedes completar la lectura con este documental de Fermín Mayorga, escritor e investigador:

https://youtu.be/f0exEiHMuYU

Porque a veces las cosas no son lo que parecen…

 

 

Intoxicada

Diablesa

Se hartó. De tanto tira y afloja, de tanto tensar la cuerda, de ahora sí y luego no. De sus “mañana un café” y no atender siquiera la cita. De sus “me despisté”. De reglas del juego a las que no correspondía.

Se hartó. De que pasaran largas temporadas sin contacto. De no recibir noticias si no las daba primero. De ahora recibirlas sólo para esto, sin nada accesorio. De cortesías que no eran recíprocas.

Se hartó. De sentir la persecución sin tregua. De su Sigue leyendo

No estás, otras incógnitas y una sola pista

SocuéllamosIglesia de Nuestra Señora de la Asunción

No lo sé, no sé dónde estás. Al menos no estás donde deberías. No estás con tu hijo, no estás con él en aquella tumba hermosa y bella; él ha sido el último en morar aquel lugar. Y desde entonces nada. Tampoco está tu hermana, dueña además de aquella belleza en piedra, en aquel cementerio tan hermoso que duele. ¿Dónde estáis entonces? Y ¿por qué ella y tú tenéis diferente el segundo apellido? ¿Error de papeles tan antiguos quizá? ¿O es que fuisteis de distinta madre? Y si así fuera ¿por qué? Probablemente, ya nunca lo sabré. Tantas incógnitas siempre en el aire…

Te admiraba. Pensaba que parte de tu vida fue dura (hay otra parte que aún desconozco). Tuviste que enfrentar la muerte de un hijo tuyo a los pocos meses de nacer. Y la de dos más cuando ya habían pasado los 40 años de edad. Eso… Sigue leyendo