La sirena

Desnuda sobre la cama, había cambiado sus escamas verdes por piel suave como la seda. Piel blanca, fina y delicada, “como la de mi abuela”, decía él. Así la recordaba. Mas era una sirena, y aun bajo su aspecto temporal de mujer debía mantenerse húmeda… Su cabello rojo, denso y fuerte, se mantenía húmedo por [...]