La foto enterrada y otras señales

DSC_0050

La muerte le sorprendió con cuarenta y ocho años. Su hija sólo tenía doce. Murió delante de ella, en casa, de repente. Sus coronarias no soportaron el estrés y otras cosas. Y esa fue la última imagen que ella tuvo del él: caído en el suelo del aseo mientras se ponía las deportivas y con una gota de sangre rodando por el puente de su nariz. Nadie la llevó a despedirse de él. Nadie la llevó a que pudiera recordarlo con otra imagen. Quizá pensaron que era lo mejor.

Desde esa misma noche los sueños con su padre eran constantes y casi a diario. En ellos mantenían largas conversaciones sobre diferentes cosas. Ella pensaba que sólo eran sueños pero estaba equivocada. Sigue leyendo

La muerte inmortal

Conducía su precioso Range Rover Evoque rojo por la carretera. La tarde moría con una temperatura agradable por la brisa a pesar de ser verano. Habían ido al cine y luego a tomar algo, lo habían pasado genial y sobre todo había sido un plan estupendo para lo que más amaba en este mundo: su hijo.

carretera-arboles-paralelos

Volvían a casa. El camino era agradable y una sonrisa involuntaria se dibujaba en su cara. Hasta el aire le traía un olor familiar. Miraba por el espejo retrovisor y veía todo su universo concentrado en un cristal rectangular: La cara de felicidad de su hijo y la sonrisa cegadora de su marido. Aquella imagen le producía tanto amor y tanta ternura que le dolía. No quería que nada ni nadie pudiesen romper aquello. De ninguna forma. En absoluto. Debía durar para siempre. Ella quería inmortalizar la felicidad. Pobre mente enferma… Sigue leyendo

Los pendientes de oro de 600 euros

fotologimagen cortesía de fotolog.com

Ambos se encontraban sentados a la mesa en un bonito restaurante muy emblemático de aquella zona. Ella resplandecía con su espectacular melena y un escote de vértigo que acompañaba a una ceñida falda de terciopelo negro hasta las rodillas. Por primera vez en su vida se sentía viva. Se sentía libre. Se sentía una diosa.

– ¿Te apetece comer con champagne? – preguntó él.

– Oh no, gracias, no me gusta demasiado – por aquel entonces ella aún no sabía cuántas noches pasaría en compañía del mejor champagne francés.

Él, imponente y seguro de sí mismo, pidió la comida para ambos y en lo que la servían, ella aprovechó a conciencia para ir al lavabo que se encontraba en la otra punta. Caminó por todo el pasillo central con paso firme y un contoneo que hizo que sintiera cómo varias miradas se posaban en ella. Se exhibía para él. Para que la viera bien. Desplegaba todos los recursos de los que era capaz, pues quería retener a aquel hombre a su lado tanto tiempo como fuera posible. Porque le daba la vida y cada aliento que respiraba. Al volver a la mesa, en su plato encontró una bolsita decorada con sumo detalle, y en su interior una caja. La abrió y descubrió un precioso colgante en plata con forma de corazón y la palabra “amor” escrita en varios idiomas.

– ¡Es precioso! Qué bonito es, ¡me encanta!. Yo también tengo algo para ti… Sigue leyendo

10 preguntas, 10 respuestas

rosa-con-espinas– ¿Quién te engendró?

– Una mirada

– ¿Quién fue tu cuna?

– Una pasión

– ¿Y tu fin?

– La nada…

– ¿Qué sabes hacer?

– Gozar

– ¿Cómo?

– Haciendo sufrir

– ¿Al hombre?

– Y a la mujer

– ¿Tu destino?

– Martirizar

– ¿Tu nombre?

– El dolor

– ¿Tu apellido?

– El placer

– ¿Quién eres, pues?

– El amor…